Los Banu Qasi, parte 1. Los inicios y la vida de Musa Ibn Musa

Los Banu Qasi era una familia mestiza en un mundo donde no todo era blanco o negro. Enfrentados o aliados a los cristianos o musulmanes, la historia de esta familia, tan compleja como apasionante, es esencial para entender los cambios que se produjeron en la zona media del Ebro y que dio lugar en un futuro Reino de Navarra.

El conde Casio y los inicios de la dinastía Banu Qasi

En la época de la conquista islámica de la Hispania visigoda hubo algunos señores locales que optaron por el camino del sometimiento, la negociación, la capitulación y la conversión al islam para mantener su situación de privilegio.

Uno de estos célebres visigodos que optaron por convertirse fue el poco conocido conde Casio, de quien cronistas posteriores cuentan que viajó hasta Damasco para presentar allí sus respetos y sumisión al califa al-Walid. Así se convirtió en una especie de vasallo, a cambio de seguir ostentando el poder en unos territorios que terminarán por formar parte de la llamada Marca Superior de al-Ándalus, que tendrá en el Ebro su frontera física y en Zaragoza su ciudad más importante.

De esta forma el conde Casio y sus descendientes serán figuras importantes en un territorio situado en el valle medio del Ebro, dominando regiones de las actuales Navarra, Aragón y La Rioja. Por desgracia no sabemos casi nada sobre el conde Casio, salvo alguna crónica cristiana donde se confirma su conversión al islam.

Las primeras décadas de andadura de la familia Banu Qasi son un tanto difusas debido a la carencia de fuentes. Solo se conservan los nombres de algunos de los descendientes de Casio, quienes se vieron involucrados en distintos acontecimientos de rebeldía, en unos momentos en los que el poder emiral estaba en vías de consolidación y tenía que afrontar distintas sublevaciones muladíes.

Coinciden estos años de finales del siglo VIII y principios del IX con una presencia cada vez mayor del imperio carolingio liderado por Carlomagno en la zona situada entre los Pirineos y el Ebro, región que acabaría formando parte de los dominios del soberano franco, y que será llamada “Marca Hispánica”.

Musa ibn Musa ibn Qasi, “el tercer rey de España” (816-872)

Sin embargo, no será hasta principios del siglo IX cuando se inicie la época de consolidación y apogeo de los Banu Qasi, al mando de Musa ibn Musa, uno de los nietos del conde Casio.

Hay que decir que el nombre de Musa fue bastante recurrente en la familia desde los tiempos de los descendientes directos del conde Casio, y esto denota un cierto homenaje al conquistador Musa ibn Nusair, con quien el propio conde visigodo habría establecido las condiciones de capitulación y sometimiento al incipiente poder musulmán en la península ibérica.

Hacia el año 842 la base del poder de Musa ibn Musa estaría situada en el castillo riojano de Arnedo. En este mismo año Musa se declaró en rebeldía contra el poder emiral de Abderramán II, y estableció una alianza militar con su pariente García Íñiguez.

Entre ambos lograron derrotar a una expedición de castigo enviada desde Córdoba, llegando incluso a capturar al líder de aquel ejército emiral. Aquella noticia irritó tanto a Abderramán II que decidió él mismo comandar una campaña para castigar y someter a los rebeldes Banu Qasi y Banu Wannaqo, siendo estos últimos como se hacían llamar la familia de los García Iñiguez.

La aceifa tendría lugar en la primavera de 843 donde tras una devastadora razia, Abderramán II sometió a Musa ibn Musa, nombrándolo gobernador (walí) de Arnedo a cambio de fidelidad y de la liberación de los hombres que habían sido capturados en la campaña anterior.

No duraría demasiado la estabilidad, pues al año siguiente Musa y sus parientes vascones volvieron a levantarse contra el emir, en torno a Pamplona, siendo contestados con una nueva razia emiral que devino en un nuevo sometimiento.

Mientras tanto, naves normandas atacaban Lisboa, Cádiz y Sevilla, lo que obligó a Abderramán a dividir sus fuerzas para dar respuesta a los intensos saqueos vikingos. Sucedería todo ello durante el verano del año 844, momento de mayor auge de las expediciones escandinavas contra las costas peninsulares.

Y es que precisamente Musa sería reclamado por Abderramán para sumar sus fuerzas al ejército emiral y enfrentarse a los vikingos. Una vez más Musa mostrará su naturaleza independiente y talento militar, al separarse de la hueste del emir para organizar una emboscada exitosa contra los vikingos en las cercanías de Morón de la frontera.

Pero no tardaría Musa en volver a sublevarse contra Abderramán II, sucediéndose en los siguientes años levantamientos que ocasionaban la consecuente respuesta armada por parte del emir.

El objetivo prioritario de Musa con estas rebeliones era hacerse con el control de la importante plaza de Tudela, algo que acabaría logrando y que le llevaría a alcanzar sus más altas cotas de poder en la zona media del Ebro.

Los años siguientes serían fundamentales, pues en ellos se producirán las muertes de Abderramán II e Íñigo Arista, este último hermano uterino del propio Musa. 

Entre los años 852 y 859 Musa alcanzó el cénit de su poder, siendo nombrado gobernador de Zaragoza por el nuevo emir, Muhammad I, convirtiéndose así en el máximo poder en la cuenca medio del Ebro, siendo nombrado como “el tercer rey de España”, siendo los otros dos el emir Muhammad y el monarca astur Ordoño I.

Vendrían así unos años muy propicios para Musa, constituyendo en Albelda una nueva base de su poder, controlando Zaragoza y Huesca y articulando una especie de taifa independiente en el valle del Ebro, logrando, además, que su hijo Lope fuese gobernador de Toledo. Durante esos años entablaría relaciones diplomáticas con los gobernantes carolingios, recibiendo regalos y parabienes de ellos, actuando, en definitiva, como “el tercer rey de España”.

Tal vez ese éxito le hizo adoptar comportamientos cada vez más soberbios, lo que llevó a sus tradicionales aliados pamploneses a abandonarle y a acercarse cada vez más al rey Ordoño I. En el año 859 Ordoño I y el rey pamplonés García Íñiguez, sumaron sus fuerzas para atacar a Musa ibn Musa. Dividieron en dos sus tropas, asediando una parte la ciudad de Albelda y preparándose la otra para hacer frente a la respuesta armada de Musa. 

Las huestes cristianas aplastaron a las de Musa, quien resultó herido de gravedad en la contienda y se vio obligado a huir. Después entraron en Albelda y la saquearon y destruyeron hasta sus cimientos, borrando así del mapa la orgullosa ciudad que Musa había ordenado construir como muestra de su nuevo poderío.

A partir de ahí Musa ibn Musa ya no pudo actuar como príncipe orgulloso e independiente, siendo incluso abandonado por su hijo Lope, recientemente designado gobernador de Toledo, y quien entendió que los tiempos cambiaban y le convenía más acercarse al victorioso y expansivo Ordoño I que a su propio padre.

La derrota en Albelda dio impulso a astures y pamploneses, y Musa se vio obligado a someterse al emir Muhammad I y a solicitarle ayuda contra unos enemigos cristianos que presionaban cada vez más sus dominios en el valle del Ebro. Finalmente, en el año 860 Musa fue desposeído de su cargo de gobernador de la Marca Superior, y dos años más tarde moriría en Tudela, a consecuencia de una lanzada recibida durante un enfrentamiento con su yerno en Guadalajara pocas semanas antes.

Alberto Cañada Juste, uno de los autores que más ha profundizado en el estudio de Musa ibn Musa y de la familia Banu Qasi, considera como características definitorias del personaje “una mezcla de rebeldía, lealtad a veces, deslealtad cuando le convenía, ambición, altanería y sobre todo una valentía a toda prueba”. Todas esas cualidades, y su particular trayectoria vital, hacen de Musa ibn Musa un personaje muy atractivo, que ha dado pie a novelas históricas  como la trilogía basada en su vida y la de su familia, publicadas desde el año 2009 por el escritor tudelano Carlos Aurensanz.

Aquí acaba la parte 1, muy pronto estaremos con la parte 2 y final. Podéis escuchar mi podcast donde hablo sobre esto en Spotify y en Ivoox, ya sabéis, en mundo andalusí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio