La Medina, la ciudad andalusí

La sociedad andalusí, como en la actualidad, tenía tendencia a vivir agrupada en ciudades, que por entonces se llamaban medinas, ya fuera por el simple hecho de conseguir protección, al estar éstas ciudades fortificadas, o por el hecho de vivir en unas mejores condiciones al poder cubrir las necesidades y tener toda clase de productos al alcance de la mano.

Se sabe que mucha gente también vivía en aldeas medievales, en alquerías o en hisn (entiéndase este término como aldea fortificada) pero debido a la carencia de documentación que ha llegado hasta nosotros en la actualidad se hace muy difícil poder hablar de estos lugares, aunque es verdad que cada vez se realizan más estudios arqueológicos para poder averiguar cómo eran las formas de vidas en estos recónditos lugares. 

Es por eso que vamos a centrarnos en hablar de las ciudades de la época andalusí, en cómo se componían, qué debía tener toda buena ciudad en al-Ándalus y cómo era el funcionamiento dentro de estas ciudades. Esta documentación sí que ha llegado hasta nuestros días gracias a documentos civiles, sobre todo de la clase alta, que era la que solía dejar constancia escrita ya fuera por documentos de compraventa, documentos jurídicos, etc.

Voy a poner una imagen de un ejemplo de ciudad andalusí y pasaré a explicar en detalle cada parte:

La alcazaba

En toda ciudad andalusí no puede faltar la alcazabaLa alcazaba era una construcción o recinto fortificado de carácter urbano, cuya función era servir de residencia a un gobernador y defender, en este caso a la medina y a sus contornos, albergando una guarnición que, con frecuencia, conformaba un pequeño barrio militar con viviendas y servicios, constituyendo una propia ciudadela. 


La alcazaba solía estar asociada a un alcázar o castillo situado en uno de sus extremos, aunque éste era independiente de la propia alcazaba y del resto de la ciudad. En caso de asedio, las poblaciones de los núcleos urbanos que se asentaban próximos a la medina, buscaban refugio tras las murallas de dichas alcazabas.

El zoco

Es la denominación árabe de un mercadillo al aire libre y con frecuencia se celebraba un día determinado a la semana o en un época del año donde se vendían productos de temporada, aunque en medinas grandes podían ejercer la actividad diariamente siempre dependiendo de la población y de la cantidad de puestos con los que contara.

Los zocos generalmente se suelen ubicar en las plazas del centro de la ciudad, ya que entorno a él giraban otras muchas actividades, y como es un lugar muy concurrido para todo tipo de compraventa de artículos variados, también surgen a la par actividades secundarias de servicios para quien lo visitan, como lo son la peluquería, guarderías, remiendos, transporte,…


En al-Ándalus y más tarde en los reinos cristianos hispanos, se estableció un sistema de administración del mercado, a cuyo frente estaba un funcionario llamado zabazoque*, del que dependían los restantes, entre ellos los almotacenes*


Los zocos tradicionalmente, no han sido solo lugares de compra y venta, sino espacios centrales de la vida social.


*Zabazoque: oficial encargado durante la Alta Edad Media de la vigilancia de los mercados. (RAE)*Almotacén: hombre encargado de contrastar las pesas y medidas en la península Ibérica musulmana. (RAE)

La alhóndiga

La alhóndiga desempeñaba las funciones de almacén de grano de la ciudad. Se define como un establecimiento donde se vendía, compraba e incluso se almacenaba el grano, cuyo fin era socorrer a los vecinos y principalmente a los labradores en épocas de escasez. 

Baño árabe o Hamman

El verdadero origen del baño árabe se remonta a las termas romanas. Estos lugares eran el punto de encuentro para la mayor parte del grueso de la población, por regla general de bajos recursos, que no podían permitirse el lujo de tener un baño propio en casa y se veían obligados a acudir a los baños públicos. 

El Hamman no solo servía como lugar de relajación, sino que, debido a las exigencias del Islam, formaba parte de los rituales religiosos a través de las abluciones, las cuales eran necesarias para purificar el cuerpo antes de la oración y así poder purificar el alma. 


Durante la época musulmana, se tomaba como signo de valor y poderío el número de baños públicos existentes en un mismo territorio. Por ese motivo, no es de extrañar que Córdoba, distinguida por ser durante un largo periodo de tiempo la ciudad más importante de todo al-Ándalus, tuviera en comparación con otras ciudades andalusíes un mayor número de baños. Según algunos investigadores durante la época del califa Abderramán III se mandaron construir trescientos baños y en tiempos de Almanzor la cifra llegó a duplicarse. 


Aunque todos los Hamman eran considerados como un espacio para purificar cuerpo y alma, también fueron lugares de encuentro social donde sin ropa nadie era superior o inferior y donde, además, se fraguaron grandes estrategias políticas, entre otras historias.

La mezquita

Una mezquita es una lugar de culto para los seguidores de la fe islámica.

El propósito principal de la mezquita es servir de lugar de encuentro entre los musulmanes para orar. Si bien hoy en día no solo son conocidas en todo el mundo por su importancia general para la comunidad musulmana, sino también como muestras de la arquitectura islámica. Desde el punto de vista arquitectónico, éstas han ido evolucionando significativamente desde los espacios al aire libre llegando a tener cúpulas elaboradas, minaretes y salas de orar con decoraciones típicas del arte islámico.


Culturalmente las mezquitas no son solo lugares para orar, sino que también son lugares para aprender sobre el Islam y conocer a otros creyentes.

Juderías

La judería es la denominación tradicional del barrio judío o parte de la ciudad en la que se concentraban las viviendas de los judíos. En algunos casos estaba determinada por ley como lugar exclusivo de residencia de los miembros de esa comunidad. 

Tanto en la España musulmana como en los reinos cristianos peninsulares, los judíos españoles se establecieron en comunidades diferenciadas, que tenían personalidad jurídica y fiscal propia. 


Dentro de las juderías se encontraban las sinagogas, que es el nombre que se le da al lugar de culto del judaísmo. Por extensión designa también al judaísmo en su conjunto, al igual que la iglesia representa al cristianismo.

De la misma forma que la mezquita, la sinagoga también es un lugar de reunión, diálogo e interpretación de la Torá, de ahí a que su nombre en hebreo signifique «casa de la asamblea». 

Arrabales

Por arrabal nos referimos al barrio de una ciudad situado fuera del recinto de aglomeración central o medina, por regla general situado a extramuros. Mientras las alquerías eran lugares con término y jurisdicción propia, los arrabales estaban sujetas a la jurisdicción del centro urbano. Se podría afirmar incluso que los barrios cristianos solían encontrarse en estos lugares, apartados del núcleo de la ciudad. 

Cada arrabal podía tener uno o varios zocos, baños, así como una o más mezquitas, escuelas,… dependiendo de su tamaño y de la población del barrio. También podían a veces incluso a llegar a estar cercado, con lo que adquirían entonces un nombre particular. 

En un sentido mucho más amplio, un arrabal es una agrupación orgánica (sin planteamiento urbanístico previo) de viviendas y comercios, normalmente asociado a las clases bajas. El término se aplica normalmente para definir los crecimientos descontrolados que tuvieron lugar en las ciudades europeas durante la Edad Media.

Cuando el territorio encerrado por las murallas comenzaba a escasear, surgían viviendas en torno a las puertas, los caminos principales que partían de los núcleos de población y en torno a los nuevos monasterios que se fundaban fuera de las murallas. Posteriormente se hacía necesaria la construcción de una nueva muralla, más amplia, y los arrabales quedaban incluidos en la ciudad como barrios. 

Para terminar…

Ni qué decir tiene que cada ciudad o medina en al-ándalus fue diferente, aunque todas tenían estos elementos que las diferenciaba del resto de la ciudades europeas de la Edad Media. Ni qué decir tiene que muchos de nosotros ya vivimos en antiguas medinas andalusíes, ya que en muchas ciudades se han seguido manteniendo a lo largo de los siglos, sus calles continúan teniendo esa esencia del pasado. 
Os agradezco que hayáis llegado hasta el final de este artículo,
Un abrazo enorme y un besazo,Bea. 

Fuentes utilizadas:

Mozarabías y juderías de las ciudades hispanomusulmanas, de Leopoldo Torres Balbás.

La ciudad musulmana, Leopoldo Torres Balbás.

Extensión y demografía de las ciudades musulmanas, Leopoldo Torres Balbás.

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